Tras haber jugado dos partidos de la UEFA Nations League, la nueva España de Luis Enrique ha mostrado su carta de presentación y no ha podido hacerlo de mejor manera: con dos victorias de prestigio y dando una buena imagen.
El debut del asturiano al frente de la Selección Española se produjo ante Inglaterra en el mítico Wembley, donde el combinado nacional se tuvo que sobreponer a un gol inicial para levantar el partido (1-2). Para este encuentro, el once escogido por el asturiano estuvo compuesto por De Gea, Carvajal, Nacho, Ramos, Marcos Alonso, Busquets, Saúl, Thiago, Iago Aspas, Isco y Rodrigo Moreno. Aunque en un principio podía parecer que se disponían sobre el campo en un 4-3-3, en ocasiones formaban con el conocido como 'árbol de Navidad' en un 4-3-2-1, donde los tres de arriba rotaban sus posiciones.
Para el choque frente a Croacia en el Martínez Valero, en el que España dio un auténtico recital goleando a los subcampeones del mundo (6-0), el seleccionador nacional dio entrada a algunas novedades. La alineación inicial contaba con De Gea, Carvajal, Nacho, Ramos, Gayà, Busquets, Ceballos, Saúl, Asensio, Isco y Rodrigo Moreno. La disposición sobre el campo fue similar a la del primer encuentro.
Podemos destacar dos conceptos tácticos que Luis Enrique quiere introducir en el juego de la Selección: la presión y la llegada desde la segunda línea. Es cierto que la presión alta tras pérdida ya era un matiz que se vio con Lopetegui, pero ahora se acentúa todavía más con un jugador 'bregador'
como Saúl. Precisamente es el jugador del Atlético de Madrid el que también le da un plus al equipo como llegador desde atrás, buscando sorprender a las defensas rivales, algo que ocurrió en ambos partidos, en los que el colchonero logró ver puerta.
Debido a esto, la Selección mostró una mayor profundidad en su juego que en los últimos tiempos. La preocupante falta de gol que se vio durante el Mundial desapareció de un plumazo, sobre todo ante Croacia. La apuesta en firme por jugadores como Asensio, Rodrigo y el anteriormente nombrado Saúl han revitalizado el juego de este equipo. Además también hay que destacar que Luis Enrique ha decidido confiar en De Gea como su portero titular a pesar de las fuertes críticas recibidas por sus pobres actuaciones durante el transcurso de la Copa del Mundo, y el guardameta del United le ha devuelto la confianza con paradas de mérito, principalmente ante Inglaterra.
Pero también hay algunos detalles que se deben mejorar y corregir a nivel táctico, algo lógico ya que el seleccionador acaba de llegar y todavía le quedan cosas por trabajar. El equipo sufre desajustes defensivos que le cuestan ocasiones de gol en contra y además le cuesta mucho sacar el balón desde atrás, algo que ha sido una seña de identidad de esta selección en los últimos años. Es posible que la marcha de Gerard Piqué tenga algo que ver con esto.
Con todo, la Selección Española ha mostrado una imagen fresca e ilusionante en esta recién iniciada etapa en la que la nueva generación debe dar un paso adelante y crecer de la mano de Luis Enrique.
El debut del asturiano al frente de la Selección Española se produjo ante Inglaterra en el mítico Wembley, donde el combinado nacional se tuvo que sobreponer a un gol inicial para levantar el partido (1-2). Para este encuentro, el once escogido por el asturiano estuvo compuesto por De Gea, Carvajal, Nacho, Ramos, Marcos Alonso, Busquets, Saúl, Thiago, Iago Aspas, Isco y Rodrigo Moreno. Aunque en un principio podía parecer que se disponían sobre el campo en un 4-3-3, en ocasiones formaban con el conocido como 'árbol de Navidad' en un 4-3-2-1, donde los tres de arriba rotaban sus posiciones.
Para el choque frente a Croacia en el Martínez Valero, en el que España dio un auténtico recital goleando a los subcampeones del mundo (6-0), el seleccionador nacional dio entrada a algunas novedades. La alineación inicial contaba con De Gea, Carvajal, Nacho, Ramos, Gayà, Busquets, Ceballos, Saúl, Asensio, Isco y Rodrigo Moreno. La disposición sobre el campo fue similar a la del primer encuentro.
Podemos destacar dos conceptos tácticos que Luis Enrique quiere introducir en el juego de la Selección: la presión y la llegada desde la segunda línea. Es cierto que la presión alta tras pérdida ya era un matiz que se vio con Lopetegui, pero ahora se acentúa todavía más con un jugador 'bregador'
como Saúl. Precisamente es el jugador del Atlético de Madrid el que también le da un plus al equipo como llegador desde atrás, buscando sorprender a las defensas rivales, algo que ocurrió en ambos partidos, en los que el colchonero logró ver puerta.
Debido a esto, la Selección mostró una mayor profundidad en su juego que en los últimos tiempos. La preocupante falta de gol que se vio durante el Mundial desapareció de un plumazo, sobre todo ante Croacia. La apuesta en firme por jugadores como Asensio, Rodrigo y el anteriormente nombrado Saúl han revitalizado el juego de este equipo. Además también hay que destacar que Luis Enrique ha decidido confiar en De Gea como su portero titular a pesar de las fuertes críticas recibidas por sus pobres actuaciones durante el transcurso de la Copa del Mundo, y el guardameta del United le ha devuelto la confianza con paradas de mérito, principalmente ante Inglaterra.
Pero también hay algunos detalles que se deben mejorar y corregir a nivel táctico, algo lógico ya que el seleccionador acaba de llegar y todavía le quedan cosas por trabajar. El equipo sufre desajustes defensivos que le cuestan ocasiones de gol en contra y además le cuesta mucho sacar el balón desde atrás, algo que ha sido una seña de identidad de esta selección en los últimos años. Es posible que la marcha de Gerard Piqué tenga algo que ver con esto.
Con todo, la Selección Española ha mostrado una imagen fresca e ilusionante en esta recién iniciada etapa en la que la nueva generación debe dar un paso adelante y crecer de la mano de Luis Enrique.

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