Ya lo dice la letra de la marsellesa,
uno de los himnos más emblemáticos del mundo, “Le jour de gloire
est arrivé” (El día de la gloria llegó). Un mensaje que ayer
entonó toda Francia, además de los miles de seguidores franceses
presentes en el estadio Luzhniki de Moscú, y que pareció ser premonitorio de lo que
iba a suceder después. 20 años después, la gloria volvió a
llegar a una Francia que se coronó Campeona del Mundo por segunda
vez en su historia.
Quizás, esta selección francesa no
será recordada por su brillante juego, pero si por su solidez y su
eficacia, las dos características que han hecho posible la victoria
en Rusia. La solidez defensiva, el poderío físico del centro del
campo y la verticalidad de los hombres de arriba fueron los criterios
con los que Francia se presentó la cita Mundial. Una selección que además cuenta con la calidad individual de jugadores como
Mbappé, Griezmann, Pogba o Kanté.
De hecho, en Rusia no hemos visto una Francia vistosa como en su día lo fue, por ejemplo, la Selección española. Hemos visto a una Franca sólida, una selección que simplemente esperaba su momento en el campo. De esta forma, ha sido muy superior a todos y cada uno de sus rivales, demostrando que no es necesario acaparar la posesión del balón para ganar un partido.
De hecho, en Rusia no hemos visto una Francia vistosa como en su día lo fue, por ejemplo, la Selección española. Hemos visto a una Franca sólida, una selección que simplemente esperaba su momento en el campo. De esta forma, ha sido muy superior a todos y cada uno de sus rivales, demostrando que no es necesario acaparar la posesión del balón para ganar un partido.
En la Eurocopa de 2016 ya demostraron
que no era necesario jugar bien para triunfar, basta con ser
correcto, ordenado y aprovechar al máximo tus virtudes. En aquella
ocasión, solo Portugal y el gol de Éder les impidió levantar el
trofeo, ahora, el final de la historia ha sido bien distinto.
El camino hacia la gloria
El camino hacia la gloria
En este Mundial de Rusia, el combinado
galo ha sido la única selección que no ha mostrado dudas desde el
primer día. Ha superado todas las rondas con relativa solvencia,
desde la fase de grupos hasta la final. En un grupo formado por
Dinamarca, Perú y Australia, los de Deschamps ganaron sus dos
primeros encuentros y se dejaron llevar en el último para ser
primeros de grupos. No deslumbraron con su fútbol, pero tampoco lo
necesitaron.
Fue en octavos, ante la Argentina de
Leo Messi, cuando vimos la mejor versión del conjunto galo. La
velocidad de Mbappé fue un dolor de cabeza para el cuadro
albiceleste, que a pesar de remontar el gol inicial de Griezmann,
sucumbió ante la superioridad física de Francia, sobre todo en el centro del campo. En cuartos, ante
Uruguay, se antojaba un partido más igualado debido al estilo defensivo del conjunto de Tabárez, pero el gol de Varane en el
primer tiempo terminó de decantar un partido que se cerró con el
gol de Griezmann, que contó con la ayuda de Muslera.
En semifinales, ante Bélgica, el gol
de Umtiti y la firmeza defensiva fueron suficientes para conseguir el
pase a la gran final. Una final en la que Croacia, a pesar de ofrecer
un gran juego desde el inicio del partido, fue incapaz de controlar
las acometidas galas lideradas por Mbappé, Griezmann y un gran
Pogba. Al final, solo el error de Lloris alargó un poco más una
final que se resolvió con un contundente 4-2.
En líneas generales, Francia ha sido
la justa campeona. Ha sido la única selección que siempre ha
mostrado un alto nivel, la única que ha cumplido las expectativas y
sobre todo, la única que se ha creído realmente que podía ganar. Solo había que mirar los rostros de los jugadores franceses para comprobar ese convencimiento. Unos rostros que durante todo el Mundial han expresado tranquilidad, seguridad y expectación, expectación por el momento que en el fondo todos sabían que terminaría llegando. Francia ha sido la única selección que ha jugado con esa seguridad y tranquilidad, ha sido la única selección que ha dado la sensación de que podía ganar todos sus partidos sea como sea.
El cambio al 4-2-3-1, la clave de todo
Deschamps comenzó el campeonato con un
4-3-3 que no terminó de convencer. Con Matuidi y Pogba como
interiores escoltando a Kanté, Dembélé como extremo y Griezmann
como delantero centro. El experimento no funcionó, Francia se atascaba demasiado, por lo que el
técnico galo optó por formar un 4-2-3-1 con Kanté y Pogba en el
doble pivote, Mautidi como extremo y Griezmann por detrás de Giroud,
la combinación perfecta de una Francia campeona, pues el trabajo del
punta francés permitió que Griezmann y Mbappé tuvieran más
espacios y jugaran un poco más liberados.
Matuidi además cumplió con solvencia
como extremo y Pogba se mostró mucho más poderoso en el doble
pivote. A esto hay que sumar una defensa intocable compuesta por
Pavard, Varane, Umtiti y Lucas Hernández. A la intocable pareja Varane-Umtiti, la mejor del Mundial, se han unido Pavard y Lucas Hernánez, que han ganado la partida a Sidibé y Mendy en los dos laterales. A pesar de que ambos son centrales, los dos han rendido muy bien en sus respectivas bandas. Con ellos, Francia ha ganado mucha más seguridad defensiva, además han sido importantes en ataque, los dos fabricaron el gol del empate ante Argentina en octavos. Sidibé y Mendy son dos laterales más completos, más ofensivos, pero menos atentos en defensa. Además, Mendy salía de una lesión de larga duración.
El uno por uno:
-Hugo Lloris: Es un portero de primer
nivel y así lo ha demostrado. Tuvo un error en la final que costó
un gol croata, pero eso no ensucia el gran Mundial que ha hecho.
Cuando Francia le ha necestiado Lloris ha respondido. Muchos
recordaran su mano prodigiosa ante Uruguay, una parada que valió el
pase a semifinales. El portero del Tottenham quizás no tenga el
cartel que merece, pero es sin duda uno de los 10 mejores porteros
del mundo.
-Benjamin Pavard: Posiblemente, el
jugador que más se ha revalorizado tras el Mundial. Pavard ha
cumplido con gran solvencia la tarea de cubrir la banda derecha. El
joven jugador francés, cuya posición principal es la de central, ha
aportado mucha seguridad en tareas defensivas, siempre se ha mostrado
difícil de superar para todos sus rivales. En ataque, pocos
esperaban que tuviera tanta progresión, pues no es un jugador que se
caracterice por ello. Su gol a Argentina en octavos quedara para el
recuerdo de este mundial.
-Raphaël Varane: De Varane poco se
puede decir que no se sepa. Es uno de los mejores centrales del mundo
y en este Mundial ha estado a la altura. Ha sido un muro, por arriba,
por abajo y prácticamente insuperable en carrera. El central del
Real Madrid ha demostrado que no tiene nada que envidiar a los
mejores centrales del planeta. Ahora, con el Mundial en el bolsillo, completa un
palmarés envidiable.
-Samuel Umtiti: El central del
Barcelona ha realizado un Mundial sobresaliente. Junto a Varane, ha
compuesto la mejor pareja de centrales del campeonato. Umtiti, que experimentó un pequeño bajón físico en los últimos meses
de la temporada, ha demostrado que tiene cualidades para ser uno de
los mejores centrales del mundo en los próximos años. Su gol contra
Bélgica dio a Francia el pase a la final.
-Lucas Hernández: Simeone le probó
como lateral izquierdo a principio de temporada y el resultado ha
sido brillante. Lucas ha mostrado un nivel altísimo durante todo el
mundial en una posición donde todavía es principiante. La lesión de Mendy
hizo que Deschamps pensara en él para el puesto y acertó. Además
de su gran trabajo defensivo, Lucas ha sorprendido mucho con sus
incorporaciones en ataque. Ha creado mucho peligro cuando cada vez que pasaba del centro del campo.
-N'Golo Kanté: Una vez más brillante.
En esta ocasión, además de volver a demostrar por enésima vez su
calidad a la hora de recuperar el balón, hemos visto a un Kanté que
ha mejorada mucho con el balón en los pies. El jugador del Chelsea
ha crecido mucho tácticamente, ya no solo recupera, ahora también
sale bien con el balón. Su Mundial ha sido una auténtica exhibición de un jugador que nunca
baja el nivel y siempre da lo que se espera de él.
-Paul Pogba: Poco se hablará de él,
pero en Rusia se ha salido. Pogba es un jugador que por mucho que
pase el tiempo seguirá arrastrando la pesada carga del precio que el
United pagó en su día por él, pero tiene mucha calidad, y así lo
ha demostrado. En este Mundial hemos visto al Pogba más solidario,
un jugador que sabía que sabía perfectamente cual era su función en el campo,
presionar, recuperar y salir rápido, sencillo. Ni una sola
floritura, ni un solo regate erróneo, ni una sola mala acción.
Quizás no ha sido todo lo espectacular que podría ser un jugador
con su calidad, pero ha estado muy correcto en todo. Pogba ha dejado a un
lado su exceso de confianza y se ha dedicado a trabajar para su
equipo. Ha hecho un gran Mundial sin hacer mucho ruido, un Mundial que además redondeó con su gol en la final. Puede que no valga el precio que se pagó por él, pero lo
que es incuestionable es que Pogba es un magnífico jugador.
-Blaise Matuidi: El jugador que a pesar
de hacerlo todo bien nunca destaca. Matuidi es un jugador de trabajo,
de esfuerzo, y así lo ha demostrado. En este Mundial ha jugador
como interior e incluso como extremo, y en las dos posiciones ha
rendido a las mil maravillas. Mautidi es un jugador que lo da todo en
el campo, no se guarda nada, y en Rusia lo ha demostrado. Quizás no
se hable tanto de su Mundial como el de otros de sus compañeros,
pero el campeonato de Mautidi también ha sido digno de alabar.
-Kylian Mbappé: El chico de oro, el mejor jugador de Francia. Llegó
al Mundial en un estado de forma magnífico y durante el campeonato
se ha salido. En la fase de grupos no apareció mucho, pero al llegar el
partido contra Argentina todo cambió. Mbappé ha sido uno de los
mejores jugadores del torneo. Con tan solo 19 años, el joven
delantero del Paris Saint-Germain ha demostrado que en unos años, con casi total seguridad, se
convertirá en el mejor jugador del planeta. Con una velocidad endiablada, una agilidad para regatear al alcance de muy pocos y sobre
todo, un descaro impropio de un jugador de su edad, Mbappé se ha
convertido en la gran estrella de este Mundial. Muchos le han
comparado incluso con el mismísimo Pelé.
-Antoine Griezmann: 'Le petit enfant' pudo al fin tener su noche de oro. En 2016 realizó una Eurocopa
fantástica y al final se quedó sin premio, en esta ocasión, el
final ha sido muy distinto. Griezmann no ha destacado individualmente tanto como en
aquella Eurocopa, pero ha hecho un gran Mundial. En Rusia hemos visto
a un Antoine muy trabajador, vital en las presión francesa. Además,
transformó el penalti ante Argentina en octavos y ante Croacia en la final.
También marcó ante Uruguay en cuartos, aunque con ayuda de Mulsera.
Gran Mundial de Antoine que por fin puede levantar un título de su
altura.
-Olivier Giroud: Puede que su imagen no
haya sido la mejor, ya que siendo el '9' de la campeona del mundo se
marcha de Rusia sin marcar un solo gol, pero su presencia en el campo
ha sido vital para Francia. Desde que Deschamps le devolvió al once
en el partido contra Perú, Giroud ha sabido interpretar su rol en el
campo a la perfección. El trabajo que realiza el delantero del
Chelsea entre los centrales rivales ha sido vital para que tanto
Mbappé como Griezmann tuvieran más espacios, lo que les ha
permitido realizar grandes actuaciones. La función de Giroud ha sido
esa, no la de marcar goles, ese era su trabajo y lo ha realizado a la
perfección. Muchos le criticaran por su falta de gol, pero ha
realizado una labor que hay que valorar.
-Corentin Tolisso: El jugador número
12. En los partidos importantes solo fue titular ante Uruguay, pero siempre ha
participado. Tolisso es un jugador con mucha calidad, una calidad que
ha demostrado cada vez que ha entrando en el terreno de juego. El
jugador del Bayern ha sido utilizado por Deschamps como una especie
de temporizador de juego, entraba al campo para tranquilizar el
partido y asegurar la victoria, algo que siempre ha conseguido.
-Steven N'Zonzi: Ha tenido un papel
secundario y ha sido muy útil cuando estaba en el campo. El jugador
del Sevilla, al igual que Tolisso, ha cumplido con su trabajo a la
perfección cuando Deschamps le ha necesitado. Contra Uruguay y
Bélgica lo hizo muy bien en los pocos minutos que jugó. En la final
contra Croacia jugó casi toda la segunda parte y demostró que
podría haber sido titular sin ningún problema. Buen Mundial de
N'Zonzi.
-Nabil Fekir: Al igual que Tolisso o N'Zonzi, el jugador número 12 de Deschamps. El mediapunta del Lyon no ha tenido un gran protagonismo en este Mundial, pero cuando ha jugado ha cumplido. Fekir es un jugador con una calidad excepcional, pero es estilo de juego de su selección y la gran competencia han impedido que en este Mundial tuviera más minutos.
-Ousmane Dembélé: Comenzó siendo
titular en el primer partido ante Australia, pero su mala actuación
le condenó al banquillo. El extremo del Barça a penas ha
participado en el devenir de su selección, por lo que no ha podido
mejorar la mala imagen que dejó en su primera temporada con el
Barcelona, veremos que pasa en la segunda.
-Thomas Lemar: Solo tuvo un papel
protagonista en el último partido de la fase de grupos ante
Dinamarca. A pesar de no haber participado mucho, tras ganar el
Mundial y su reciente fichajes por el Atlético de Madrid, el jugador
francés tendrá motivos para estar contento.
-Sidibé y Mendy: El gran rendimiento
de Pavard y Lucas Hernández les ha cerrado las puertas de la titularidad.
-Didier Deschamps: Solo se le puede
poner un sobresaliente. El seleccionador galo ha realizado un trabajo
fantástico. Ha sabido dibujar un esquema que ha permitido a sus
mejores jugadores sacar su mejor versión. Ha fabricado una Francia
sólida e impecable, y gracias a la calidad de sus jugadores ha
conseguido el segundo Mundial para su país. Tácticamente no ha destacado demasiado, pero Deschamps ha sabido encajar ta la perfección a todas las piezas de este equipo. Además, se ha
convertido en el tercer hombre que gana el Mundial como jugador y
como entrenador tras Zagallo (Brasil) y Beckenbauer (Alemania).
Un trabajo magnífico que comenzó en
la Eurocopa de 2016 y que parece que no terminará en Rusia, pues la
baja edad media de la plantilla invita a pensar que la gran mayoría de jugadores de este combinado estará presente en la Eurocopa de 2020 e incluso
en el Mundial de Catar de 2022. Se antoja por tanto un futuro
brillante para el fútbol francés que tanto ha crecido en los
últimos años. Quién sabe si la selección gala tomara el relevo
de España y Alemania como la próxima dominadora del fútbol mundial
en los próximos años. Una pregunta que solo el tiempo y la calidad
de los jugadores franceses se encargará de resolver.

Al final, Francia derrotó a la tenaz Croacia 4-2 y ganó el Mundial de 2018. Esta fue la segunda vez que Francia ganó el Mundial. La última vez fue el Mundial de 1998 en Francia. Estoy muy emocionado. Mbappé es mi futbolista favorito y lo hace muy bien en todos los partidos. Mi mayor deseo es conseguir su camiseta firmada.
ResponderEliminar