Este Liverpool tiene muy buena pinta


Tras quedarse a las puertas de levantar el trofeo más preciado del continente, la Champions League, el Liverpool está cogiendo color y forma para comenzar una temporada cuyas aspiraciones empiezan a ser más altas que nunca. Tras el gran papel que realizó el equipo de Klopp la pasada temporada en la Liga de Campeones, donde llegó a la final después de pasar por encima de todos sus rivales en las eliminatorias previas, el conjunto inglés se ha reforzado línea por línea para intentar al menos repetir la gesta.

Los red's sorprendieron a toda Europa con su juego vertical y ofensivo, y además contaron con la ayuda de una delantera que por números y estado de forma llegó a ser la mejor del mundo, hablamos del trío compuesto por Firmino, Mané y sobretodo Salah. Ahora, con la pretemporada en pleno curso, el Liverpool ya está dando síntomas de que esta temporada podría ser incluso mejor que la anterior, pues los fichajes que han llegado a Anfield están dando muy buenas sensaciones.

El gran deseo de Klopp es formar un equipo que, además de intentar repetir la imagen que ofrecieron en la Champions, le permita también pelear por el título de liga. Esta misma competición fue el único pero de los reds el pasado curso, ya que solo pudieron luchar por una cuarta plaza que consiguieron gracias, en parte, a los dos puntos que el Chelsea se dejó en casa ante el Huddersfield en la jornada 35. Ahora, con una plantilla bien reforzada, el Liverpool pretende cuestionar el dominio que el Manchester City de Guardiola ejerció en la Premier la pasada temporada.

Todas las líneas reforzadas
Posiblemente, la zona que más necesitaba un cambio era la portería. No sería ninguna locura afirmar que el Liverpool se quedó sin la Champions por Loris Karius. Los dos fallos imperdonables del meta alemán supusieron un factor determinante ante en la final ante el Real Madrid. Esta mala actuación sirvió para terminar de confirmar un rumor que desde hace tiempo sobrevolaba Anfield, el hecho de que Karius no tiene el nivel suficiente para defender una portería tan grande. Lo mismo ocurre con Mignolet. El meta belga nunca se ha ganado la aprobación de una afición que siempre le ha visto como un portero de segundo nivel.

Por ello, el Liverpool ha fichado al deseado Alisson Becker. El conjunto reds ha tenido que pagar nada más y nada menos que 75 millones de euros a la Roma para hacerse con los servicios del portero brasileño de 25 años. Quizás, una apuesta demasiado arriesgada, pues es un precio demasiado elevado, pero lo que sí es seguro es que con el brasileño bajo palos el Liverpool va a ganar mucha más seguridad. Alisson es un portero mucho más completo que Karius y Mignolet, y además obligará a que uno de los dos abandone la entidad red.

En cuanto a la zona defensiva, esta ha sido la única posición en la que el Liverpool no ha realizado ninguna inversión. A pesar de que la defensa fue sin duda el único defecto del equipo y la zona del campo que más dudas sembró durante el pasado curso, Klopp confía mucho en sus hombres. Además, la gran inversión que se realizó la pasada temporada en Van Dijk, cuyo precio casi alcanza los 80 millones de euros, ha limitado al club en este sentido. Con esto, la defensa del Liverpool se mantiene con los mismo jugadores que la pasada temporada: Van Dijk, Lovren, Alexander-Arnold, Clyne, Robertson, Matip, Klavan, Gomez y Moreno.

La pareja de centrales titular seguirá siendo la compuesta por Van Dijk y Lovren. En la banda derecha se espera que Alexander-Arnold, tras su gran incursión en el equipo la pasada temporada, siga siendo titular en los partidos importantes, al igual que Robertson en la izquierda. Falta por saber si Joe Gomez se ganará la confianza de Klopp durante esta pretemporada para seguir en el equipo o saldrá cedido.

Para el centro del campo el Liverpool ha firmado a dos refuerzos magníficos con los que afrontar una temporada que se antoja larga, Naby Keita y Fabinho. El primero, cuya operación se cerró el pasado verano pero continuó una temporada más en el Leipzig como cedido, llega para ocupar la posición de interior, un posición que ha dejado libre Emre Can tras su salida a la Juventus y que la pasada temporada tuvo que ocupar Oxlade-Chamberlain de forma improvisada.

El futbolista guineano tiene muchas posibilidades de ser titular si muestra su mejor nivel, por lo que obligará a Klopp a tener que prescindir o bien de Chamberlain o bien de Wijnaldum. Con la llegada de Keita, se espera que tanto Milner como Lallana tengan menos minutos, aunque el primero terminó siendo importante en el tramo final de la pasada temporada tras la lesión de Chamberlain.

En cuanto a la llegada de Fabinho, tras los primeros partidos del Liverpool en pretemporada, se puede apreciar que la idea de Klopp es que ejerza como pivote. El jugador brasileño ha sido lateral derecho durante toda su carrera pero hace dos temporadas, Jardim, técnico del Mónaco, le empezó a utilizar como centrocampista defensivo y el resultado fue magnífico. Si Fabinho termina por afianzarse en la posición, el gran perjudicado sería Henderson, que o se tendría que quedar en el banquillo o tendría que jugar como interior, una posición en la que su rendimiento disminuiría mucho.


En la delantera, el hombre elegido para poder hacer competencia a los tres magníficos ha sido Xherdan Shaqiri. El extremo suizo, que lleva ya demasiadas temporadas siendo una promesa, vuelve a enfundarse la camiseta de un grande para demostrar la enorme calidad que posee. Tras su gran actuación en el Mundial de Rusia, Shaqiri llega al Liverpool para ofrecer competencia a la temible delantera formada por Firmino, Mané y Salah. Será muy difícil verle titular en los partidos importantes, pues el nivel que ofrecieron los tres delanteros reds el pasado curso fue desorbitado, pero su llegada a Anfield servirá para que ninguno de ellos puedan bajar la guardia ni un solo minuto.

Con estos refuerzos, el 4-3-3 inamovible de Klopp se ve muy reforzado de cara al próximo curso. De momento, el técnico alemán tendrá donde elegir para cuando lleguen los partidos decisivos, algo que no ocurrió la pasada temporada y que al final, debido a las lesiones que sufrió el equipo en el tramo final de la campaña, terminó siendo decisivo. Lo que si es seguro es que si el Liverpool consigue mostrar un nivel tan alto como el que mostró la pasada temporada y además, sus jugadores importantes consiguen mantener el ritmo, como en el caso de Salah, el conjunto red tendrá mucho que decir esta temporada, tanto en liga como en Champions.

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