Amadou, así es el nuevo jugador del Sevilla

Cada vez queda menos para el comienzo de la temporada en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Este año, tras no conseguir la clasificación directa para la Europa League, el conjunto sevillista tendrá que comenzar su andadura por Europa el próximo 26 de julio, en plena pretemporada. El Sevilla tendrá que disputar hasta tres eliminatorias previas para poder acceder a la fase de grupos de su competición fetiche, y para ello, los fichajes no podían tardar en llegar.

Tras confirmar la compra de Roque Mesa, que estuvo cedido durante la segunda mitad de la última temporada, el Sevilla hizo oficial las contrataciones de Ibrahim Amadou y Tomas Vaclik. Ahora, en Mucha Liga, vamos a analizar al primero de ellos, Amadou, que se presenta como un refuerzo de garantías para la medular sevillista que además puede ejercer como central.

Ibrahim Amadou, nacido en Camerún pero con nacionalidad francesa, emprenderá por primera vez una nueva aventura fuera de Francia a sus 25 años. El jugador empezó a dar sus primeros pasos en el filial del Nancy, allá por 2010. Después de ascender al primer equipo y jugar dos temporadas, Amadou fue fichado por el club en el que demostraría su mejor nivel, en Lille, equipo que dejó para firmar por el Sevilla y donde era, además de capitán, uno de los pilares más importantes.

En lo deportivo, la última temporada de Amadou en Lille ha tenido un sabor agridulce. No por sus actuaciones, ya que el centrocampista, que en el último curso ha ejercido más como central, si ha dado un gran rendimiento, pero el equipo no le ha acompañado, y terminó consumando el descenso a la Ligue 2.

Sobre su estilo de juego, Amadou, con 1'84 de altura, es un jugador que destaca sobre todo por su físico. Es un gran recuperador, realiza un gran trabajo en la presión y aporta mucho equilibrio al equipo. Tiene grandes cualidades defensivas, es difícil superarle en el cuerpo a cuerpo. Estas características han hecho posible su polivalencia, ya que Amadou puede actuar tanto de pivote, su posición natural, como de central.


En lo que ha técnica se refiere, es un jugador que tiene buen nivel, pero la salida de balón no es su especialidad. Amadou recupera y pasa, no se suele complicar, ese es su trabajo, eso es lo que hacía en Lille. Es además un jugador de gran recorrido, realiza un gran despliegue físico sobre el campo.

Quizás, su punto débil es el área rival. Es un jugador que suele tener poca presencia en ataque. De hecho, en los 164 partidos que ha disputado en Francia solo ha marcado cinco goles.

Solo el tiempo dirá si el fichaje de Amadou por el Sevilla es un acierto o un fracaso. De momento, las expectativas son buenas, pues el jugador ha ofrecido un gran rendimiento en las últimas temporadas en la liga francesa. Ahora, solo falta poder verle de corto y sobre todo, comprobar como es su adaptación al Sevilla FC.


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