El Sporting de Jorge Jesus ya funciona

Quién lo diría, que uno de los pilares más importantes del Benfica en los últimos años acabaría arrebatando la supercopa de Portugal digiriendo nada más y nada menos que al eterno rival, el Sporting de Portugal. Así lo hizo Jorge Jesus, que tras conquistar tres ligas portuguesas, una copa de Portugal, cinco copas de la liga, una supercopa de Portugal y alcanzar dos finales de Europa League consecutivas con el Benfica y varias diferencias con la directiva, abandonó el rojo de Da Luz para partir a un lugar muy cercano, tan cercano que ni siquiera tuvo que cambiar de domicilio, solo tuvo que cambiar el rojo por el verde y blanco del José Alvalade, feudo del eterno rival de las 'águilas', el Sporting de Portugal, equipo con el que el veterano técnico portugués espera repetir los éxitos conseguidos en campañas anteriores. Y cosas de la vida, el primer título a cargo de su nuevo club lo disputaría frente a su antiguo equipo, así es el fútbol. Un Jorge Jesus que ahora tiene un reto importante, motivador y sobre todo duro, que no es más que el de devolver a todo un grande portugués a pelear por lo máximo, intentar conseguir un título de liga que se resiste desde 2002, e intentar también hacerse un buen nombre en Europa. Un equipo que ya comenzó su bonita andadura y su ilusionante campaña, que no ha podido empezar mejor, con un título debajo del brazo ganado al máximo rival, un Sporting que, a pesar de llevar poco tiempo bajo la mano del veterano técnico luso, ya tiene un estilo peculiar, atrevido y sobre todo competitivo, veamos al nuevo Sporting de Jorge Jesus.

La principal novedad de este equipo es el cambio de esquema, que ha pasado de ser el 4-2-3-1 a un 4-4-2 más clásico. Fue toda una sorpresa ver a Jorge Jesus con este esquema, que lo utilizó por primera vez tras estar cinco temporadas siendo fiel a su 4-3-3 en el Benfica, esquema que tantos éxitos le dio. Pero es un técnico inteligente, y ha sabido adaptarse a lo que tenía en la plantilla. Un esquema que comienza por la portería, custodiada por el fiel y seguro Rui Patricio, el guardameta luso que lleva ya nada más y nada menos que 15 años vistiendo de blanco y verde. Es posiblemente, el mejor portero que Jorge Jesus ha tenido a su cargo, habilidoso con los pies y especialista en vuelos sin motor. En la zona defensiva, tras varias temporadas en las que el club no terminaba de tener una línea fija, parece que al fin se ha compuesto una zaga segura y fiable, compuesta por el viejo Joao Pereira en la banda derecha, que tras su paso por Valencia y Hannover, vuelve al Jose Alvalade para volver a deslumbrar por la banda. La pareja de centrales parece que estará compuesta por Paulo Oliveria, llegado del Vitoria Guimaraes, y el recién llegado Naldo. Una pareja que durante el partido contra el Benfica se mostró muy sólida y segura, anulando la mayoría de ocasiones de los de rojo. Por la izquierda seguirá dando guerra Jefferson, un lateral que da mucha seguridad defensiva, aunque tiene carencias en ataque, unas carencias que tendrá que cubrir Joao Pereira por la derecha.

En la medular, el nuevo sistema afianzó a Adrien Silva y Joao Mario en la supercopa como dueños y señores del centro del campo. El primero, hombre de la cantera, se afianzaró en una zona más atrasada a la habitual, y fue el encargado de dar salida al balón y facilitar las transiciones con la delantera, pero tendrá que competir con Aquiliani, recién llegado de la Fiorentina, un jugador quizás más completo que Adrien, pero ya llevamos tiempo sin ver la mejor versión del italiano, lo que no le asegura un puesto titular. Joao Mario ejerció de escudero, siendo el recuperador de balones, aunque tendrá una dura competencia con el recién llegado Bruno Paulista y con el titular indiscutible, William Carvalho, uno de los mejores jugadores de la plantilla, aunque parece que está cercano a salir del club. En todo caso, y juegue quien juegue, está claro que vemos un cambio de estilo en el juego de Jorge Jesus, que en el Benfica apostaba por unas transiciones rápidas y un toque más directo y dinámico, y que cambiará por un juego un poco más táctico y pausado, dándole más importancia a la posesión del balón.

Por las bandas jugaron André Carrillo y el recien llegado Bryan Ruiz. El colombiano ocupó su posición natural, la banda, donde pudo lucir su velocidad y su regate, y donde se convierte en un auténtico incordio para las defensas rivales. El costarricense Bryan Ruiz, que llegó del Fulham este verano, ocupó la otra banda, posición en la que jugó en sus mejores años, aunque poco a poco se fue desplazando a la media punta, por detrás del delantero. En Lisboa ocupará la posición de la banda con toda seguridad, una posición en la que lo vimos muy cómodo, tranquilo y seguro con el balón en los pies, hasta tal punto que no parecía su primer partido con el Sporting. En la delantera, el argelino Slimani encontró por fin a su pareja de baile ideal, el colobiano Teo Gutiérrez, autor del gol de la victoria, y que al igual que Bryan, ha tenido una adaptación ideal. Ambos puntas se complementan a la perfección, y aportan más peligro a una delantera en la que la pasada temporada, Slimani se sentía demasiado solo. 

El argelino aporta velocidad, regate y explosividad, mientras que el colombiano da todo lo contrario, más posicionamiento, más potencia y más instinto de 9 puro, una pareja ideal. Una delantera que también completan Fredy Montero y el canterano y prometedor Carlos Mané. Muchas cartas sobre la mesa que tiene Jorge Jesus, que será el encargado de encontrar el esquema perfecto para este grupo de jugadores que están hambrientos de títulos, y que tienen muchas ganas de dejar por todo lo alto el escudo del Sporting de Portugal. Bonita, ilusionante  y prometedora, así es la temporada que tienen los lusos por delante, una temporada en la que se espera que peleen por recuperar la hegemonía de Portugal, y porqué no, coger un poco de terreno en Europa, donde próximamente tendrán que pelear contra el CSKA de Moscú para conseguir una plaza en el sorteo de la fase de grupos de la Champions League.


Comentarios